sábado, 2 de abril de 2011

¡Seamos Optimistas!

William James, filósofo del pragmatismo y psicólogo estadounidense expresó: “el más grande descubrimiento de mi generación es que el ser humano puede alterar su vida si altera la actitud de su mente”.

Charles R. Swindoll, notable pastor y autor de más 30 libros, una vez manifestó: “Cuanto más tiempo vivo, más me doy cuenta del impacto de la actitud en la vida. La actitud, para mí, es más importante que los hechos. Es más importante que el pasado, que la educación, que las circunstancias, que los fracasos, que el éxito, que lo que otras personas piensen o hagan. Es más importante que la apariencia, inteligencia o las habilidades. Puede hacer o destruir una compañía o un hogar. Lo más importante es que todos tenemos la posibilidad de elegir cada día con respecto a la actitud que vamos a tener durante ese día. Nosotros no podemos cambiar el hecho de cómo actuarán otras personas ante algún evento. Nosotros no podemos cambiar lo inevitable. Pero sí podemos hacer uso de lo que tenemos. Lo único que sí podemos tener control es sobre nuestra actitud. Estoy convencido que la vida es el 10 por ciento de lo que me sucede y el 90 por ciento de la forma cómo reacciono ante esos eventos. Y, por supuesto, también lo es para usted. Nosotros tenemos control sobre nuestra actitud”.

Por lo tanto, nosotros tenemos total control sobre nuestra actitud. Nosotros podemos elegir ser optimistas o pesimistas. El optimismo es la propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable y el pesimismo es la propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más desfavorable.

Hay numerosos estudios que muestran que los optimistas viven más tiempo así como también que el optimismo puede extender nuestra vida. “Los optimistas tratarán de evitar y escapar de los eventos negativos” y que “las personas optimistas son más felices que los pesimistas”, dice Martin E.P. Seligman, psicólogo de la Universidad de Pennsylvania. La Dra. Becca Levy, psicóloga social de la Universidad de Yale, expresa que tuvo gran sorpresa de encontrar que una característica psicológica como la felicidad puede ser un indicador de la longitud de la vida. Las investigaciones sobre este tema también concluyen que el optimismo contribuye a la buena salud y el pesimismo contribuye a la enfermedad.

El optimismo y el pesimismo, básicamente, son actitudes. Las actitudes forman toda nuestra existencia. Nuestro optimismo o pesimismo define la manera cómo interpretamos el pasado; la manera cómo experimentamos y vemos el presente; y la manera como imaginamos nuestro futuro.

Gottfried Wilhelm Leibniz, matemático y filósofo alemán (Siglo XVII), que desarrolló el cálculo infinitesimal y redefinió el sistema binario numérico, base de la computación digital, como filósofo se caracterizó por su optimismo y sobre la importancia del optimismo en nuestras vidas.

A continuación indico algunas de las diferencias entre el optimismo y el pesimismo.
 El optimismo inspira vida cada día; mientras que el pesimismo desanima y desalienta.

 El optimismo le ayuda a tomas riesgos; mientras que el pesimismo busca la total seguridad y nunca se logra mucho.

 El optimismo mejora a todos los que están a su alrededor; mientras que el pesimismo los deprime.

 El optimismo inspira a las personas a realizarse y a lograr grandes cosas; el pesimismo disminuye las aspiraciones de las personas.

 El optimismo y el pesimismo son iguales ya que ambos son profecías que tienen la tendencia a realizarse por sí mismas. Si usted es un optimista, encontrará que continuamente le suceden cosas buenas. Y, si es un pesimista, seguramente se encontrará a menudo en situaciones que no son tan buenas.

Nosotros tenemos la capacidad de elegir, en todo momento, en pensar en lo peor que puede pasar o pensar en las buenas cosas en cada situación. El optimismo es una fuerza en la vida. El optimismo es el valor que nos ayuda a enfrentar los obstáculos y dificultades con buen ánimo, nos permite descubrir lo positivo de las personas y las circunstancias, realza la confianza en nosotros mismos y nos permite continuar con perseverancia hasta lograr las metas que nos hemos propuesto.

¿Qué podemos pensar sobre ese clásico ejemplo, si el vaso está medio vacío o medio lleno? Parecería que la mejor respuesta es que el vaso está medio lleno y medio vacío; pero nosotros estamos mejor si pensamos que el vaso está medio lleno.

En conclusión, nosotros podemos elegir ser optimistas y positivos para tener una vida más saludable, más activa, lograr más, ser felices y disfrutar plenamente durante toda nuestra maravillosa jornada en este hermoso mundo. ¡Seamos optimistas!

miércoles, 16 de marzo de 2011

Importancia de la Motivación

La motivación personal es muy importante para lograr el éxito en la vida personal y profesional. La motivación es una acción mental para animar o animarse a ejecutar algo con entusiasmo, interés y diligencia. Es influir en el ánimo para proceder de un modo determinado.

La motivación generalmente es vista como la aplicación de una fuerza externa o interna que induce a ejecutar una acción para obtener algo agradable o para evitar algo desagradable.

La motivación es una fuerza real que hace que una persona o grupo de personas realicen esfuerzos extraordinarios para lograr un determinado objetivo en un momento dado. Esa fuerza anímica es usada por los líderes para lograr resultados especiales o para crear un ambiente favorable para realizar grandes esfuerzos.

La motivación es usada por los entrenadores de equipos deportivos en competencias para crear un espíritu de equipo y una cohesión moral en todos los miembros del equipo en un evento específico. Mediante la motivación se logra la preparación psicológica para realizar grandes esfuerzos o lograr una superación personal. Claude Bristol, en su extraordinario libro The Magic of Believing (La magia de creer), expresa: “Crea en las fuerzas motivadoras que le permitirán lograr sus objetivos”.

La importancia de la motivación radica en la mente; es un proceso del pensamiento y el deseo o voluntad de pensar siempre positivamente es lo que determinará cómo se percibe y se reacciona a todo lo que está a nuestro alrededor.

Básicamente se puede afirmar que hay dos tipos de motivación: externa e interna. Desde tiempos inmemorables se ha empleado la motivación externa para incentivar a las personas a lograr algo o a actuar bajo un patrón de comportamiento dado. Dentro de estos tipos de motivación se encuentran los premios y castigos. En las familias y en los centros de trabajo se han usado, se usan y probablemente se seguirán usando estos dos tipos de motivación externa. Todos, si nos ponemos a pensar por un momento, tenemos ejemplos vívidos de estos dos tipos de motivación externa.

Tanto la motivación por el incentivo o recompensa como la motivación por el miedo son efectivas pero tienen una gran debilidad común, no son permanentes y son administradas por un agente externo (padres, maestros, jefes); por lo tanto, no es propio de la persona misma, no es auténtica ya que responde a los intereses particulares de ese agente exterior.

La motivación que nos interesa, la que tiene más fuerza, la que es permanente, propia de nosotros mismos, es la motivación interna, la automotivación. Esta motivación es muy superior a las motivaciones externas; es más difícil de adquirir pero puede ser desarrollada, estimulada y mantenida hasta que sea parte inherente de nuestra manera de ser.

La automotivación es la habilidad de hacer algo sin la ayuda o influencia de alguien. Es la motivación que usted mismo se genera; que es propia y por lo tanto no depende ni está sujeta a terceras personas. Es la fuerza anímica que le ayudará a incrementar la confianza en sí mismo, la autoestima, el equilibrio mental, el autocontrol y la aceptación de solamente pensamientos positivos para lograr las metas que usted mismo se fije, lograr el éxito y la felicidad en base al potencial ilimitado que usted posee.

Con automotivación usted será una persona optimista con entusiasmo, iniciativa, actitud positiva, pasión, dinamismo y compromiso total hacia sus metas. El tono de su voz, su apariencia externa, su postura, su mirada, sus gestos, sus acciones serán consistentes con sus pensamientos y con lo que se ha propuesto lograr en la vida.

Con automotivación usted tendrá esa fuerza interna que será como un motor potente que le impulsará constantemente hacia adelante hasta la consecución de sus metas. Conforme vaya logrando éxitos parciales su automotivación aumentará y se hará más fuerte hasta convertirse en algo inherente a usted mismo.

Para que la motivación interna haga sus efectos y permanezca tendrá que mantenerse activa; es decir todos los días. Al igual que nuestros cuerpos se nutren diariamente con alimentos y nuestros músculos se fortalecen con los ejercicios, para que el pensamiento positivo sea parte intrínseca de nuestro ser debemos mantenerlo y fomentarlo diariamente.

Con motivación interna seremos capaces de reconocer los pensamientos negativos y transformarlos inmediatamente en pensamientos positivos y así seremos personas optimistas, entusiastas, proactivas, con iniciativa y con la correcta actitud para resolver los problemas que encontraremos en nuestro camino hacia el éxito y la felicidad.

La motivación es importante para todas las decisiones que debemos tomar. Para ayudarnos a estar constantemente motivados, debemos establecer con claridad nuestras metas en todos las áreas de la vida, soñar, combatir y eliminar el miedo de actuar o decidir, y mantener sólo pensamientos positivos en nuestra mente. Nosotros somos lo que pensamos que somos. Debemos persistir hasta que nuestra pasión interna sea parte de nuestro carácter y personalidad.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Usemos nuestro potencial

Nosotros somos hechos a imagen y semejanza de Dios y, por lo tanto, somos únicos con inteligencia, racionalidad y espiritualidad. Todos tenemos habilidades y talentos que podemos desarrollar. Todos tenemos un enorme potencial dentro de nosotros mismos; ese potencial es practicamente ilimitado. Todo lo que seamos capaces de imaginar y visualizar lo podremos lograr.

Muchas de las barreras que limitan nuestro accionar son barreras mentales que nosotros mismos, en algún momento de nuestra vida y a veces sin darnos cuenta, nos hemos puesto. Esas barreras impedirán que desarrollemos el enorme potencial que todos tenemos.

Hay que eliminar esas barreras mentales para tener éxito, ser felices y disfrutar la vida a plenitud. Recuerde siempre, si usted piensa que puede, puede; si piensa que no puede, no puede, todo está en nuestros pensamientos y en nuestra actitud mental.

Cualquier cosa que usted pueda visualizar y querer podrá ser suya si usted se lo propone, se fija una meta para lograrla y actúa de acuerdo a un plan determinado.

Todos debemos reconocer que en el mundo hay gran abundancia. Esto es una realidad, tenemos que convencernos de ello; hay gran abundancia en todo lo que nos rodea y también hay gran abundancia dentro de nosotros mismos. Cuando apreciamos la naturaleza, podemos apreciar abundancia y nos maravillamos por eso. En la bóveda celeste hay millones de estrellas, muchas aún sin descubrir. En los océanos, mares y ríos hay millones de peces de diversas especies. La flora y fauna marina y terrestre están compuesta de millones de especies. En la tierra misma hay gran variedad de minerales, metales e hidrocarburos. En el aire que nos rodea hay abundancia de oxígeno y de otros gases. Es decir, en nuestro mundo hay abundancia por doquier.

Todos, igualmente, tenemos dentro de nosotros mismos una gran abundancia de recursos mentales y espirituales que debemos usar para realizarnos plenamente. El potencial ilimitado que poseemos es parte de la gran abundancia que existe en este mundo.

El Dr. Wayne Dyer, en su libro Real Magic: Creating Miracles in everyday Life expresa: “Dese cuenta que no hay límites. El poder de la mente es enorme. Nosotros somos lo que pensamos cada día que somos. Nuestras vidas son lo que nuestros pensamientos crean”. Con la mente podemos lograr todo lo que deseamos.

La habilidad de desarrollar el potencial ilimitado que poseemos no está reservada sólo para el uso exclusivo de algunos cuantos privilegiados o elegidos. Todos tenemos ese enorme potencial y depende de nosotros si lo usamos o no.

La superación constante del ser humano se aprecia en todos los campos de la vida: deportes, medicina, electrónica, telecomunicaciones, etc. La posibilidad de superación es una condición intrínseca de la persona. Siempre hay la posibilidad de ser mejor y hacer mejor. En la parte espiritual, en la capacidad de su mente, usted siempre puede ser mejor o hacer algo mejor. Lo mejor de cada persona está siempre por lograrse. Lo mejor de usted, cualquiera que haya sido lo que ha logrado hasta este momento, todavía está por realizarse.

Pero ¿cuáles son sus límites? Nadie conoce los reales límites de la capacidad humana. Lo que sí es cierto, lo que es real, es que usted posee una sorprendente abundancia de habilidades y talentos que todavía no ha hecho pleno uso de ellos o que todavía no los ha explorado. Lo que usted ha logrado hasta ahora es apenas una pequeña muestra de lo que puede lograr si hace uso de su potencial que está latente.

Ena Ferrell y Paul C. Ferrell, en su libro The Subconscious Speaks (El subconsciente habla) expresan: “Hay una facultad, desarrollada o no, que está durmiendo en cada ser humano que podrá capacitar a esa persona a tener éxito, si el deseo de éxito está en su mente consciente”.

Pese a la gran abundancia existente en la naturaleza y en la vida, las expectativas de muchas personas son muy limitadas, son minúsculas. En la gran mayoría de las personas, hay una cierta complacencia con lo que se es, con lo que se ha logrado y por eso tienen aspiraciones muy limitadas o, peor aún, no tienen aspiraciones. El éxito y la felicidad están a disposición de las personas que hacen uso de lo que tienen dentro de sí mismas.

Brian Tracy, experto motivador, expresa: “Usted tiene dentro de su ser, ahora mismo, todo lo que necesita para lograr lo que se fije”.

Orison Swett Marden, fundador de Success Magazine, expresa: “Hay poderes dentro de usted; si puede descubrirlos y usarlos, harán de usted todo lo que ha soñado o imaginado ser”. “Nuestros pensamientos e imaginación son los únicos límites reales de nuestras posibilidades”.

Usted tiene dentro de sí un poder ilimitado. Atrévase a usarlo. Piense en grande. Use su imaginación. Confíe en subconsciente computador. Fíjese metas que sean verdaderos retos a su capacidad y creatividad. Use su potencial.

James T. Mccay, en su libro The Managemet of Time (La administración del tiempo) expresa: “cualquiera que sea el nivel de su habilidad, usted posee más potencial, el cual nunca logrará desarrollar a plenitud durante su vida”.

Norman Vincent Peale, en su libro el Poder del pensamiento tenaz, dice: “Lo mejor que usted puede ser está aún por ser”.

El potencial de nuestra mente depende y está limitado solamente por lo que creemos o no creemos que es posible lograr lo que nos proponemos o no.

Usted puede si cree que puede. Haga uso de su enorme potencial que está dentro de usted; piense en grande, confíe en sus talentos y habilidades para vivir una vida a plenitud, lograr el éxito y ser feliz.

lunes, 21 de febrero de 2011

La fuerza de la actitud positiva

La actitud de una persona ante la vida es determinante para vivir la vida a plenitud o para deambular por la vida sin un propósito definido; con la actitud correcta una persona puede desarrollarse, aprovechar las oportunidades que encontrará o descubrirá, lograr los objetivos o metas que se fije, alcanzar el éxito y la felicidad.

Con actitud positiva se podrá solucionar con mayor facilidad los problemas que seguramente se encontrarán durante la jornada de nuestra vida. La actitud positiva brinda optimismo, permitirá que las preocupaciones no nos afecten y cambiará las ideas o pensamientos negativos que afloren a nuestras mentes en circunstancias adversas y las reemplazará por pensamientos constructivos y creativos. Si nosotros adoptamos como parte de nosotros mismos una actitud positiva será mucho más fácil ver el lado bueno de las cosas y esperaremos siempre lo mejor.

¿Cómo se manifiesta la actitud positiva en el diario accionar? ¿Cómo es que una persona con actitud positiva enfrenta a los retos que encontrará en la ruta hacia su plena realización? Una persona con actitud positiva tendrá siempre un pensamiento positivo, un pensamiento creativo y constructivo buscando soluciones o alternativas ante los problemas, optimismo permanente y automotivación para lograr las metas que se ha propuesto, persistencia, constancia, confianza en sí mismo, fe, esperanza y gran autoestima.

La actitud positiva lleva hacia la felicidad y al éxito. Cuando al observar las cosas de la vida se aprecia siempre el lado positivo, la vida misma será más agradable, más brillante. Esta actitud no sólo se reflejará en la persona misma sino en todo lo que le rodea, en su casa, familia, relaciones interpersonales en el trabajo, con los amigos y en todo su entorno.

¿Cuál es la diferencia entre una actitud positiva y una actitud negativa? Con actitud negativa se dirá: no se puede hacer, es muy difícil, es imposible lograrlo, no se puede. Con actitud positiva se dirá: sí se puede hacer, sí se puede lograr, sí se puede. Decida a tener una actitud positiva y verá el gran cambio. Todo parecerá más fácil y podrá ver más oportunidades donde antes quizás veía sólo problemas.

El pensamiento positivo es una actitud mental que admite solamente pensamientos, palabras, imágenes favorables para su crecimiento y desarrollo personal en las diferentes áreas de la vida. Es una actitud mental que espera sólo lo bueno en todo lo que se emprenda. Es por eso que una persona con actitud mental positiva irradia confianza y logra resultados favorables. Para alcanzar el éxito y ser feliz hay que tener actitud mental positiva. La actitud mental positiva tiene una enorme fuerza ya que todo lo que pensamos lo podemos lograr.

El Dr. Wayne Dyer, renombrado autor y expositor en el campo del autodesarrollo, en su libro Cambie sus pensamientos y cambie su vida expresa: “el estado de su vida no es otra cosa que el reflejo de su estado mental”, y Ralph Waldo Emerson, filósofo estadounidense: “El mismo mundo, para dos mentes diferentes, es el cielo o el infierno”. Lo que una persona piensa, eso es.

viernes, 28 de enero de 2011

Las relaciones interpersonales son importantes para tener éxito

En todas las actividades en las que participamos todos los días de nuestra existencia, ya sea en casa, en el trabajo, cuando hacemos ejercicio, practicamos algún deporte o en cualquier otro momento tenemos alguna relación con alguna otra persona. La realidad es que cuando esa relación es buena y efectiva nos permite tener una sensación agradable que nos enriquece y nos permite vivir la vida en mayor plenitud.

Cualquiera que sea nuestra situación actual de acuerdo a la etapa de nuestra jornada en la que estamos viviendo, las relaciones interpersonales juegan un rol sumamente importante para nuestra propia realización personal así como para la realización de los demás. De ahí que conscientemente debemos tratar de mejorar la efectividad de nuestras relaciones.

La mayoría de las personas que trabajan pasan más tiempo en sus lugares de trabajo que en cualquier otro lugar, de ahí que es necesario que las relaciones interpersonales que tenemos en nuestros centros de trabajos sean sólidas y productivas. Todos sabemos cuán importantes y trascendentes son las relaciones con nuestro cónyuge, hijos, padres, hermanos y amigos ya que son esas relaciones, las que a través de los años, nos sustentan, alienta, motivan y son necesarias e imprescindibles para nuestro bienestar general.

Brian Tracy, experto motivador que asesora y capacita para el desarrollo de personas y empresas, expresa: “Ochenta por ciento de las satisfacciones de la vida provienen de importantes relaciones”.

Para tener éxito, tanto en lo personal y familiar como en nuestras actividades profesionales y sociales, debemos tener presente que todas las relaciones que creamos y cultivamos son esenciales.

Al Ritter, en su libro The 100% Principle – The secret of great relationships (El Principio del 100% - El secreto de grandes relaciones), expresa: “Que muchas veces las personas basan sus relaciones con otras en el juicio que hacen de ellas, que pueden ser positivas o negativas”. “Que para que las relaciones sean productivas debemos dar más y esperar menos. Cuando hacemos esto nuestros corazones se liberan de juicios negativos y nuestra felicidad y efectividad se multiplican más allá de lo que pareciera posible”.

Debemos tener presente que nosotros somos los responsables de cómo son nuestras relaciones interpersonales. Lógicamente que hay factores externos que influyen en la calidad de nuestras relaciones con otras personas pero debemos ser conscientes que con nuestro carácter y actitud podemos hacer que esas relaciones sean favorables.

En todos nuestros actos debemos tener en mente ese legado fundamental que hemos heredado de nuestra cultura occidental cristiana a la que se ha denominado la regla de oro de la convivencia humana: “hacer a otros lo que queremos que nos hagan y no hacer a otros lo que no desearíamos que nos hagan”.

Es muy importante que en todo momento reconozcamos y apreciemos la dignidad de la otra persona y que al tratarla bien recibiremos en reciprocidad un buen trato y de esta manera nuestra relación será beneficiosa para ambos. Teniendo también presente que debemos dar más y esperar menos.

Para tener buenas relaciones hay que persistir en ser amable en el trato con otras personas, no esperar nada en retorno y no permitir que lo que diga o haga la otra persona nos afecte. Nosotros somos los que tenemos control sobre nuestra actitud y nuestras reacciones. Por supuesto, que esto es más fácil decirlo que hacerlo pero tenemos que ser conscientes que depende únicamente de nosotros que las relaciones con otras personas sean efectivas y beneficiosas para ambos. El 100% de la responsabilidad es nuestra.

Lógicamente, hay ciertas circunstancias (que esperemos sean mínimas) cuando lo descrito anteriormente no funciona o no se aplica. Se podría citar, como ejemplo, cuando el comportamiento de la otra persona es intolerable tal como actos en contra de la ética o moral. Dependiendo de la situación, en ciertos casos, sería mejor no tener relaciones con esa persona por sus efectos tóxicos.

Una de las relaciones que debemos fomentar y alentar es el de la amistad. La amistad es el afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y fortalece con el trato. La amistad, que se da en las distintas etapas de la vida, es una de las relaciones interpersonales más comunes que tenemos. La amistad nace cuando se tiene algo en común con otra persona.

Una de las más bellas relaciones de amistad es con aquellos con quienes se han compartido tiempo y experiencias durante los años escolares, los años de formación académica o profesional en algún instituto o centro de enseñanza, en algún trabajo en particular o cuando se lleva a cabo algo que es común para ambos.

Muchas veces pueden haber pasado muchos años entre un encuentro y otro, pero cuando la ocasión se presenta inmediatamente se reaviva ese noble sentimiento. Ahora, gracias a los grandes avances de Internet es posible retomar contacto con los amigos sin importar dónde se encuentren y el intercambio es muy rápido.

La amistad es un valor que debemos cuidar y fomentar ya que es muy importante para nuestro desarrollo, nuestra estabilidad así como para mejorar nuestra sociedad. La verdadera amistad es una relación desinteresada donde existe confianza, respeto mutuo, generosidad, lealtad, sinceridad, fidelidad, comprensión, honestidad y afecto los cuales son valores que nos permiten autorrealizarnos, desarrollar nuestro potencial, vivir la vida a plenitud y ser felices.

En resumen, las relaciones que tenemos y mantenemos con otras personas son decisivas para obtener el éxito y la felicidad.

viernes, 14 de enero de 2011

Fijación de Metas – Herramienta clave para el éxito

Debido a la importancia de fijarse metas en todas las áreas de la vida para nuestro desarrollo y realización personal, especialmente al inicio de un nuevo año calendario, nuevamente trataré sobre esta herramienta clave para el éxito.

Al término de cada año es conveniente hacerse una evaluación para poder determinar qué metas fueron logradas y cuáles metas han quedado inconclusas. Es bueno, igualmente, determinar las causas o motivos de que no hayamos logrado lo que nos propusimos para sacar experiencia y obtener mejores resultados en el futuro.

Lo más importante de todo es – realmente – fijarse metas u objetivos. Ya sabemos y estamos convencidos de que la única manera de lograr algo en la vida es determinar, con la mayor claridad y precisión posible, qué es lo queremos lograr.

Una meta se define como algo que conscientemente queremos lograr, cumplir, obtener. Al fijarnos una meta tenemos un sentido de control sobre lo que hacemos en nuestras vidas y nos permite movernos más allá de las creencias o miedos que puedan limitarnos a que actuemos al máximo de nuestro potencial. El tener metas nos hace sentir útiles en la tierra al cumplir una misión que nosotros mismos nos establecemos.

Con metas claramente definidas crearemos la oportunidad de vivir una vida extraordinaria. Las metas son sueños con una fecha para convertirlos en realidad. El establecimiento de metas es una herramienta clave y vital para lograr el éxito y la felicidad.

Hay una serie de estudios realizados en EE.UU., que muestran que el 75% de las personas no sabe lo que quiere hacer o lograr en la vida, el 20% tiene cierta idea pero no sabe qué es lo que debe hacer para lograr lo que quiere y sólo el 5% sabe con precisión lo que quiere y tiene un plan para convertirlo en realidad. Posiblemente a nivel mundial este porcentaje podría ser menor. Los estudios demuestran también que las personas que se fijan metas, que saben con precisión lo que quieren son las que tienen más éxito tanto en lo personal como en sus actividades profesionales.

Así mismo, esos estudios reflejan que entre las personas que tienen más éxito y son felices hay algunos rasgos comunes característicos como tener metas claras, un plan de acción definido, fe, esperanza, optimismo, confianza, autoestima, control de sus vidas, sólidas relaciones familiares, buenas relaciones de amigos, trabajo interesante, distracciones saludables, un propósito en la vida y gran entusiasmo.

Nuevamente indico algunas pautas de carácter general para establecerse metas para que nuestra vida sea una continua realización de logros personales, familiares, profesionales, espirituales y sociales.

Primero. Pensar en grande, soñar. Dar rienda suelta a la imaginación y creatividad. Pensar en todo momento que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios y que, por lo tanto, tenemos un enorme potencial por desarrollar. Los límites los ponemos nosotros mismos con nuestros pensamientos. Hacer una lista por escrito de sus sueños sin ninguna limitación. Atrévase a soñar en grande. ¿Cuántos en la lista? Recuerde, no hay límites. Empiece con 10, 20, 25, los que usted quiera. En cualquier momento esta lista inicial se puede modificar. Usted tiene total control, es su vida.

Segundo. Después de unas 48 horas, o un poco más, revise su lista que debe estar por escrito. Defina cuáles realmente son las metas que usted quiere lograr. Pregúntese en cada una de las que ha escrito ¿Es realmente una meta que quiero lograr? Si la respuesta es afirmativa siga adelante. Si la respuesta es negativa, elimínela de su lista. Posiblemente al final de su revisión su lista de metas será más corta y contendrá sólo aquellas metas que usted desea fervientemente lograr. Las metas deben ser personales, tener valor, deben ser específicas, realistas, realizables y alcanzables.

Tercero. Establecer una prioridad a sus metas. Evidentemente, no se podrán lograr todas al mismo tiempo. Algunas se podrán obtener en corto tiempo, otras requerirán más preparación y trabajo. De ahí que es muy conveniente establecerse metas a corto, mediano y largo plazo. La fecha, el plazo, que se fije es importante ya que nos permitirá concentrar nuestros esfuerzos.

Cuarto. Establecer un plan de acción para llevar a cabo todo lo que sea necesario para convertir sus sueños en realidad. Analice los recursos y medios disponibles así como el desarrollo personal que se requieren para lograr sus metas. Día a día haga lo que sea necesario para acercarse cada vez más a su meta. Este accionar diario debe convertirse en un hábito. Periódicamente (cada semana) revise su plan para ver si se está cumpliendo o si se necesita efectuar algunas correcciones; todo esto sin cambiar su meta. Las metas se logran poco a poco.

Quinto. Ser persistente. No hay que desanimarse ante los obstáculos que se puedan presentar ni ante las críticas de otras personas; esto es algo que vamos a encontrar dentro de todo proceso de mejora o cambio. Todos los obstáculos, cualquiera que sea su naturaleza serán superados con nuestra determinación y voluntad. Nada ni nadie nos detendrá o desviará de lo que nos hemos propuesto.

Sexto. Celebre sus victorias, celebre cada meta que cumpla para automotivarse y mantener el entusiasmo. Hay que disfrutar de los logros personales, por mínimos que sean ya que así alimentaremos nuestro espíritu de alegría y felicidad.

Para lograr lo que usted desee en la vida debe tener metas, cristalizarlas para saber exactamente qué es lo que quiere lograr, escribirlas para que el subconsciente sepa qué es lo importante para usted y haga un plan de acción con fechas límites de cumplimiento. Tenga fe, absoluta confianza en usted mismo y con optimismo, entusiasmo, voluntad y determinación lleve a cabo su plan sin dejarse vencer por los obstáculos que seguramente encontrará o por lo que puedan decir o pensar otras personas. Usted puede si cree que puede.

Zig Ziglar, experto motivador, autor de numerosos libros de motivación, en su libro See You at the Top (Nos veremos en la cumbre) expresa: “Las personas con metas tienen éxito porque saben hacia dónde van… Es tan simple como esto”.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Fijación de Metas ¿Por qué fijarse metas?

La fijación de metas es una herramienta muy importante para mejorar la calidad de vida. La fijación de metas se debe aplicar a todas las áreas de la vida: personal, familiar, profesional, salud, deportes, social, espiritual. La única manera de obtener lo que se desea es mediante la fijación de metas.

Si se desea mejorar en cualquiera de las áreas de la vida es imprescindible fijar las metas que le permitirán lograr lo que desee. El inicio de un nuevo año es el mejor momento para efectuar una evaluación de los logros obtenidos en el año que termina y, en base a su situación en ese momento, fijar los nuevos objetivos o las nuevas metas que guiarán su accionar hacia su autorrealización personal plena.

Aunque parezca algo irreal, la mayoría de las personas no establece sus metas o evade establecerlas y por eso es que literalmente deambulan por la vida sujeta a las circunstancias o a la influencia de factores externos; están constantemente a la deriva como un velero en medio del mar sujeto a los vaivenes de las olas y del viento. Las personas que tienen éxito en la vida tienen claramente definidas sus metas. La gran diferencia entre una persona de éxito y una que no lo tiene está en la fijación de metas. Abraham Maslow, en su libro Hombre autorrealizado: Hacia una psicología del ser, expresa que una característica común entre todas las personas de éxito es que tienen metas muy claras y definidas y al mismo tiempo un propósito en la vida.

Un aspecto básico de la naturaleza humana es lograr algo, conseguir algo, realizar algo. A través de toda la historia de la humanidad han habido ideólogos, filósofos, poetas, líderes, escritores, estadistas, que han tratado de encender el fuego del entusiasmo para incentivar a las personas a superarse y a alcanzar el éxito y la felicidad mediante la superación personal y la autorrealización.

Paul J. Meyer, fundador de Success Motivation Institute, expresó: “la fijación de metas es la mayor fuerza humana para la automotivación”. El Dr. Alfred Adler, psiquiatra austriaco, autor del Conocimiento del Hombre, expresó: “La principal fuerza humana de la motivación es esforzarse por ser superior, que es lo que impulsa a la adaptación, la superación personal y a dominar los cambios de la vida”. Con metas definidas estaremos en mejores condiciones de hacer uso del gran potencial que Dios no ha dado.

A continuación indico algunas pautas generales para establecerse metas: las metas deben ser personales, tener valor, deben ser específicas, realistas, realizables y alcanzables.

Las metas deben estar escritas y en forma específica. En realidad, el primer gran paso es escribir las metas. Cuando las metas están escritas nuestro subconsciente las registra y pasan a convertirse de solo sueños a algo concreto. Asegúrese de definir qué es lo que quiere exactamente lograr.

Como no todas las metas se pueden cumplir al mismo tiempo hay que darles una prioridad. Las más importantes deben estar en primer lugar en la lista.

Hay que establecer metas a corto, mediano y largo plazo. Las metas que se vayan cumpliendo permitirán que se cumplan las que se han fijado lograr en un mayor plazo. La determinación de la fecha o el plazo máximo para cumplir una meta es importante. Es una manera de concentrar los esfuerzos para lograr la meta en la fecha en que uno mismo se ha establecido.

Hacer un plan de acción con los detalles para realizar lo que se tiene hacer para ir cumpliendo las metas en forma progresiva. En el plan es muy importante fijar fechas de cumplimiento.

Como se necesita constantemente una automotivación para mantener el entusiasmo es conveniente celebrar las metas que se vayan cumpliendo.

Si se desea alcanzar algún éxito en la vida es crítico establecerse metas y hacer planes de acción para convertir esas metas en realidad. Las metas claras con planes precisos permiten que se tenga una visión clara de lo que se quiere lograr. Una visión clara significa que se conoce exactamente qué es lo que se quiere lograr y esto facilita la concentración.

Todas las personas que logran éxito tienen metas claramente definidas y por escrito. Nadie puede lograr algo si es que primero no define con exactitud qué es lo que quiere lograr.

Al empezar este nuevo año, con actitud mental positiva, pensando en grande y sin limitaciones fijémonos metas personales en las diferentes áreas de la vida sabiendo que todo lo que nos propongamos lo podemos realizar si hacemos el esfuerzo necesario para convertir nuestros sueños en realidad. Con fe, confianza y optimismo pensemos que este próximo año será el mejor de los vividos hasta este momento.